martes, 4 de mayo de 2010

Velos sobre las mujeres


Llevo unos días participando en un par de entradas de blogs amigos sobre la conveniencia o no de prohibir en las escuelas el hiyab o velo islámico.

Concretamente me refiero a dos entradas del blog "Los monos también curan", de Hugo y a otra entrada de "Misterios al descubierto", de Siespierre.

Mis opiniones al respecto es cuestión de buscarlas en las respectivas entradas de los referidos blogs: 1 , 2 , 3 .


Sin embargo, quisiera traer a éste mi blog, la opinión al respecto de Malika Abdelaziz, periodista, ex - coordinadora del Área de la Mujer de ATIME (Asociación de Trabajadores Inmigrantes Marroquíes de España) según la expresó en la conferencia pronunciada en la Escuela de Animación del Voluntariado de la Comunidad de Madrid 25 de marzo de 2004, así que ahí va (literal):



1. No descarto la posibilidad de ver a otros países europeos debatir y prohibir el uso del pañuelo por parte de escolares o funcionarias musulmanas. Sin embargo, la Ley adoptada en contra de los “signos religiosos ostensibles”, los términos y el tono general de las confrontaciones de opiniones sobre este tema están muy sesgados en el contexto francés. No sólo porque Francia se reivindica como laica cuando España, entre otros, se retrata como “aconfesional”, sino por la particular realidad de la religión musulmana en este país.
Corresponde a un diez por ciento de la población, sea unos 5 – 6 millones de personas (según las fuentes disponibles: el Ministro francés de interior y el Presidente de una Federación de Asociaciones musulmanas francesas), en su gran mayoría ciudadanos franceses, nacidos en la inmigración o naturalizados al favor de la “ley del suelo” que caracterizó la larga historia de Francia como país receptor de migraciones. Esta presencia de la religión musulmana se ha hecho fuertemente visible estas dos últimas décadas: las primeras generaciones de inmigrantes vivían su religión dentro de este grande paréntesis que era, pensaban, su expatriación. Con el abandono del mito del “retorno” masivo al país de origen, la practica religiosa ha salido del margen comunitario y familiar para integrar los espacios públicos frecuentados por estos “nuevos” ciudadanos franceses: manera de vestir, multiplicaciones de los espacios de culto o de las peticiones para conseguirlos; etc. Esta creciente visibilidad se confronta a fuertes resistencias para que la religión musulmana sea admitida como religión nacional (la segunda en importancia) y dejar de ser percibida como externa al Hexágono, sinónima de “presencia extranjera” o de “inmigración”. El particular enfoque con el cual se suele mirar a los inmigrantes o hijos de inmigrantes también ha complicado las percepciones sociales del Islam.
Actores diversos, investigadores, políticos, periodistas han construido una “identidad” genérica (El inmigrante) esencialista (“La cultura de origen”) y explicativa de las diferencias y dificultades, desde el fracaso escolar hasta la delincuencia. La explicación por “lo cultural” ha absorbido todo el campo social, político, cívico y las cuestiones de identidad han sido muy a menudo reducidas al parámetro religioso. Todo este debate francés ha dado la impresión que las mujeres veladas eran la mayoría dentro de las “francesas musulmanas” y extranjeras proviniendo del mundo musulmán cuando por una parte, son muy minoritarias (pero crecen en numero) y por otra parte no viven necesariamente de manera antagónica este uso del pañuelo y su condición de ciudadana o de residente en la patria del Siglo de las Luces y de la Revolución de 1789.
Insisto por tanto en este punto de partida, la “especificidad” francesa que consiste por una parte en “nacionalizar” al Islam, obrar en permitir el complejo pasaje entre el “Islam en Francia” y el “Islam de Francia”, lo que implica reconocimiento, institucionalización y también innovación en la relación entre religión y “modernidad”, necesitando esta última noción de consenso dinámico con más altura de vista que las crispaciones actuales. El propio “Informe Stasi” que actualizó el análisis de la laicidad y sirvió de base a la Ley en contra del uso del pañuelo en las escuelas publicas se refiere a unos 700 barrios problemáticos y poblados por descendientes de extranjeros, en su mayoría magrebíes (Francia ha sido la potencia colonial dominante en África). Varios mecanismos de selección social los han transformados en barrios reservados. Los niveles de paro, las condiciones generales de vida obligan a concluir al fracaso del modelo francés de “integración”. La teórica asimilación en una Republica integradora ha producido una situación de profunda desigualdad y discriminación. A estos franceses de nuevas generaciones – y se habla ahora de “cuarta generación” de hijos de inmigrantes – se ha concedido la nacionalidad, sin igualdad de derechos y oportunidades con los “autóctonos”.
Diversos mecanismos han llevado a una situación comparable a la de los EE.UU en los años 60: racismo institucional y social, actualidad del combate para los derechos civiles y medidas de discriminación positiva, reconocimientos de los derechos culturales... El sexismo ha sido por otra parte una de las expresiones de este malestar y rebeldía ampliamente extendida en los suburbios. Es en este contexto que la resurgencia del sexismo ha encontrado en la referencia al Islam legitimación y justificación a las violencias y presiones ejercidas sobre las jóvenes y mujeres nacidas de la inmigración musulmana por parte de jóvenes varones del mismo origen. El “Informe Stasi” – mejor dicho, su utilización por parte del Gobierno francés – no responde a la amplitud de estas cuestiones pendientes.
Abrir un debate de este tipo, con la intromisión en ello de los medios de comunicación y su lógica reductora y morbosa, puede difícilmente servir a las mujeres: produce estigmatización tanto de las que llevan como de las que no llevan el pañuelo. Personalmente haría todo lo posible para que este tema no sea objeto de ley, sabiendo que en todo caso se harían más agudos los dilemas “íntimos” e intimidaciones “comunitarias”. ¿Dónde irán a estudiar las chicas veladas si no en las escuelas confesionales muy a menudo integradas en dispositivos del proselitismo religioso retrograda saudí, egipcio, iraní, etc.? Y ¿Qué habría pasado si por ley se hubiese autorizado el uso del pañuelo? Seguramente se habría dado más argumentos al sexismo anteriormente descrito para presionar aún más a las “musulmanas” no dispuestas a taparse. Quizás es hora de recordar que ser feminista es salir de la construcción de un género abstracto “Mujer” y volver a lo que ha sido el itinerario constitutivo del feminismo como herramienta teórica capaz de entender y transformar la “totalidad” productora de las desigualdades Hombres – Mujeres. Quizás es hora también de recordar por ejemplo a Durkheim: Lo religioso es la expresión de lo social...
2.Hay, sin duda ninguna, necesidad de entender en su actualidad el fenómeno “Islam” no únicamente equivalente a “religión musulmana” (Din, en árabe). Estamos hablando de 23 países “musulmanes” con situaciones políticas y culturales muy diferentes (“religiones” incluidas); de más de 1.000 millones de individuos en el mundo y de 200 prendas proclamadas como “vestir musulmán”, incluido por ejemplo en parte del subcontinente indio los senos al aire de campesinas pobres. Supongo que a nadie se lo ocurriría buscar las claves de evolución de la Cristiandad sin integrar en el análisis los procesos de evolución global de las instancias de poder y sociedades “occidentales”.
No se hace cuando se trata de “Islam”, concepto impreciso, negativamente connotado, dado opuesto por esencia a “Occidente” y “modernidad”. Así se alimenta una relación conflictiva con la “alteridad” y se mantienen cerradas “las mentalidades”, esta cárcel de larga duración invocada por Fernand Braudel como uno de los elementos pudiendo explicar los comportamientos de los pueblos. No puedo ser exhaustiva (por lo que no expondré ni la expoliación de Palestina, ni el genocidio de los musulmanes de Bosnia, ni las complicidades con la represión rusa en Chechenia, ni las resistencias a la admisión de Turquía en la Unión Europea...) pero me parece imprescindible enumerar algunos de los elementos y contra-verdades que alimentan el resentimiento árabe, construyan falsedades “islámicas” que confortan tanto a los conservadurismos y radicalismos como a las visiones imperialistas y etnocéntricas sobre los espacios no “occidentales”:
La construcción referencial de Europa ha evacuado desde el Siglo XV la presencia y aportación islámica y su historiografía pasa rápidamente sobre la Edad Media, este “agujero negro” que escamotea la edad de oro de la Civilización arabo-musulmana.
Los Colonialismos, turco otomán y europeos tienen responsabilidades en la imposibilidad de producir los grupos sociales portadores de “modernidad” en el mundo árabe- musulmán comparable a lo que ha sido la burguesía occidental “revolucionaria” del siglo XVIII. Por “modernidad” entiendo aquí la afirmación del “yo” intimo – libertad individual – y sus afirmaciones colectivas, en particular la ciudadanía / la soberanía popular como esencia del poder político y normativo (legislativo).
La aparición (años 20 del siglo XX) y el auge del “Islam Político” (a partir de los años 80 del siglo XX) ha construido una falsedad supuestamente apoyado por el Corán (“El Estado Islámico”) que, junto a la reivindicación de “aplicación de la Shari’a”, moviliza amplios sectores populares. El “terrorismo islámico” o “Djihadismo” contemporáneo ha sido más producido por la geoestrategia reciente que por la evolución interna del mundo musulmán. En sus Memorias, Brezinski, antiguo Consejero a la Seguridad de los EE.UU cuenta que en julio de 1979 empezó el apoyo americano a los grupos radicales afganos, 6 meses antes de la invasión soviética con la cual se justificaría la financiación, armamento, entrenamientos de “combatientes del Islam”. Del laboratorio afgano saldrá un activismo islamista internacional que transcenderá las divisiones tradicionales del Islam entre sunitas y chiítas y millares de jóvenes formados en técnicas militares. También se consolidará el Wahabismo, rigorismo saudí que apareció durante el siglo XVIII y legitima la monarquía de los Saoud, instalada en 1932 con el apoyo de los ingleses y de las petroleras anglosajonas. En 1945, con el Pacto del Quincy firmando entre El Presidente Roosvelt y el Rey Saudí, se organiza la relación privilegiada que aún existe entre los Estados Unidos y el régimen de Arabia Saudita (Petróleo contra seguridad). A partir de 1950, Arabia Saudita empieza a financiar ampliamente el “islamismo político” y exporta el Wahabismo.
Desmarcarse del Islamismo radical es por supuesto responsabilidad primera de los musulmanes pero no es de ninguna manera su responsabilidad exclusiva porque las percepciones por parte de los “occidentales”, sus juicios, comportamientos, pueden favorecer, apoyar estas demarcaciones o al contrario provocar “espíritu de cuerpo”, repliegue sobre la “identidad” que curiosamente, tanto el islamismo político, el conservadurismo musulmán y la “modernidad” occidental resumen a la esfera de la pertenencia religiosa musulmana.
3.Pero ¿Que se entiende hoy como “religión musulmana” – o mejor dicho como “Islam normativo” por parte de la mayoría de los musulmanes? No entraré en el detalle de las diferencias doctrinales entre las diferentes ramas del Islam: Sunnita, Chiíta, Kharijita Me limitaré a recordar el carácter sumamente y directamente político de estas divisiones consecutivas a las confrontaciones para suceder al Profeta Mohamed (Siglo VII). Las religiones – todas- son también hechos de poder: se nutren de las interpretaciones que les favorecen, asienten con ellas su legitimidad y control social...
En el Islam, entonces, existen las siguientes fuentes:
El Corán (Prima fuente), el Libro Sagrado de los musulmanes, directamente dictado al Profeta por Dios, durante unos 10 años (622 – 632 del calendario cristiano) y trascrito después de su muerte.
Los Hadiths (dichos del Profeta) y la Sunna (tradición profética) (Segunda fuente del Islam Sunnita) Estas fuentes han necesitado de comprensión, interpretación y codificación por parte de la Comunidad Musulmana (Oumma), mediante dos mecanismos:
El Ijma, o consenso (de los sabios y juristas)
El qiyas, “el razonamiento analógico” (en referencia al Corán, dicho o acto del Profeta en situación parecida a la situación/ problemática investigada)
El recurso a las fuentes y estos mecanismos están al origen de la elaboración de la Shari’a por parte de los sabios y juristas (Oulema y Fiqh). La Shari’a, considerada como Ley musulmana/ divina ha jugado, durante el movimiento de expansión del Islam, un papel central para asentar un orden social común a los musulmanes, un marco jurídico y religioso “transnacional”. Ha sido elaborada durante estos 3 primeros siglos del Islam decisivos en esta posterior dogmatización del Islam admitido como “verdadero Islam” por la gran mayoría de los musulmanes contemporáneos. En efecto es de esta época que datan dos decisiones fundamentales y antagónicas con el desafió de “modernización” del Islam:
la propia elaboración de la Shari’a que, en todo lo referente a la Mujer, sigue siendo fuente del Derecho civil actual en la casi totalidad de los países musulmanes. Muy pocos países – Arabia Saudita, Afganistán, Emiratos Árabes, parte de Nigeria..- aplican una Shari’a “integral” pero todos “islamizan” su edificio legislativo bajo la presión del islamismo político o instrumentalizando la fe religiosa a favor del régimen (Egipto, Argelia, Marruecos, Irak a partir de 1991 y un largo etc.). Gran parte de los musulmanes no saben nada, no buscan saber del procedimiento jurídico, del proceso sociológico con el cual ha sido codificada la “Shari’a”. Obra humana (de los sabios), dos de sus fuentes son también humanas: los dichos atribuidos al Profeta (Hadith), los actos que han sido suyos (Sunna), todo ello ha necesitado de testigos, relatores, anotares y de sabios encargados de acertar la veracidad o no de estos relatos, todos póstumos. A pesar de ello, se ha sacralizado a la Shari’a, imponiéndola como “Ley Divina”.
la clausura de las puertas del “Ijtihad”, principio del razonamiento independiente que debía permitir a cada musulmán esforzarse en vivir su fe y principios en constante interrelación con la época que le toca vivir. Decisión del poder Abasí (Siglo X), la clausura de las puertas del Ijtihad ha llevado a este mismo poder a concluir que la “Shari’a” era “perfecta y acabada”, trascendental, inmutable y eterna.
En sociedades donde, en la actualidad, existen las tasas mundiales más altas de analfabetismo, los menores niveles de integración laboral de las mujeres y los poderes menos democráticos han sido admitidos y reconducidos a lo largo de la Historia, amalgamas y creencias que dan fundamentos teológicos a la menorización y discriminación de las mujeres.
4.Desde varios sectores reformadores, modernizadores y particularmente desde la aún muy reciente y poca desarrollada teología feminista musulmana se propone desconstruir este edifico seudo “divino”. Comparten la necesidad de reasentar la centralidad del Corán en la evaluación crítica del Islam normativo, de los credos y “modus vivendi”.
Es sobre esta base que se preconiza reabrir ampliamente las “puertas” del Ijtihad, del esfuerzo de interpretación interrelacionado con lo contemporáneo. Muhamad Iqbal: “La reivindicación de la generación actual de liberales musulmanes que consiste en querer otra vez interpretar los principios jurídicos fundadores a la luz de su propia experiencia y de las condiciones alteradas de la vida moderna es, en mi opinión, perfectamente justificada. La enseñanza del Corán según la cual la vida es un proceso de creación progresiva exige que cada generación, guiada pero no encadenada por el trabajo de sus predecesores, tenga la posibilidad de resolver sus propios problemas”
Se preconiza igualmente volver al sentido original del Islam, Corán y Tradición, para, desde “el espíritu” del Islam, restablecer la dinámica emancipadora que en su inicio lo caracterizo. En este marco, las mujeres habían conseguido consideración social y derechos que revolucionaban el orden tribal y patriarcal en puntos tan importantes como el derecho a la vida, el libre arbitrio, el protagonismo intelectual y religioso (la oración era mixta y a las mujeres se les reconocían sabiduría y responsabilidad dentro de la Comunidad de los creyentes), la herencia (parcial, inferior por mitad a la del varón pero totalmente denegado anteriormente)... Esta óptica, defendida entre otros por el islamismo femenino, también articula lecturas del Corán y de la Tradición con la aspiración a mayor dignidad y mejor estatuto para las musulmanas. Confrontan por ejemplo los privilegios masculinos basados en el Corán (repudio, poligamia...) con la Letra del mismo o la Tradición. El hombre tiene la prerrogativa del divorcio pero, según un Hadith “De todas las cosas permitidas, la que más disgusto le da a Dios es el divorcio”. El Corán permite al hombre casarse con 4 mujeres pero el Versículo que autoriza la poligamia también la prohíbe (S.IV. Versículo 2-3) si el hombre teme no tratarlas con justicia... (Y, suelen afirmar las ramas femeninas del islamismo, las condiciones modernas de vida excluyen la posibilidad de tratar a varias mujeres con justicia). En este razonamiento, la mala condición de las mujeres en el mundo musulmán no es responsabilidad del Islam sino de los musulmanes que mal interpretan su religión. Sin embargo, descarta la igualdad entre los sexos, por ser no coránica, y propone en su lugar la noción de “equidad” entre hombre y mujer. Estamos en un campo de interpretación que se apoya en una lectura literal del Corán y esta lectura literal conduce sus autores a pararse cuando, explícitamente, el Texto enuncia una prescripción. Eso vale por ejemplo, por la afirmación de la “supremacía” del hombre (S.IV. Versículo 34) y la desigualdad en la herencia (S.IV. Versículo 11-12). Sin embargo, existen voces que invocan al “espíritu” del Islam como si se tratase de una dinámica que apareció con la Revelación y podría seguir desarrollándose en concordia con la evolución del mundo de los humanos. Si se introdujo, hace siglos, un derecho de herencia pues este derecho tiene posibilidad de evolucionar con el paso del tiempo.
Gran parte de la propuesta reformista se basa en la “relectura” del Corán. Son esfuerzos muy eruditos que suelen operar distinciones entre los diversos capítulos (Sourat) y versículos del Corán. Distinguen por ejemplo entre los versículos imperativos: ordenes o prescripciones de Dios sin explicación y por tanto absolutos (“¡Lee!, en el nombre de tu Dios”, que abre el Corán) y los que refieren a contingencias, susceptibles por tanto de evolución o caducidad. Según por ejemplo el sabio sudanés Cheikh Mahmoud Taha, ahorcado en los años 1970 por los integristas musulmanes que gobernaban (y siguen gobernando) el país, la supremacía masculina (S.IV, Versículo 34) no es un absoluto sino la consecuencia de una diferencia física (la fuerza) y de los roles respectivos en una formación sociohistórica donde los hombres aseguraban el mantenimiento del grupo familiar. En el mundo moderno no siguen validas estas distinciones porque la fuerza física no tiene tanta importancia como en el pasado y porque son más y más numerosas las mujeres que no sólo subvienen a sus necesidades sino también a las de sus familias. La “relectura”, - obra de varios autores y eso durante toda la historia del Islam con las consiguientes represiones, ejecuciones y prohibiciones de difusión - , incluye también esta preocupación por “adaptar” el Islam a los ejes y valores que han permitido al Mundo Occidental distinguirse en términos de estándares democráticos, sociales, conocimientos científicos, tecnológicos etc. Desde este ángulo de vista, se propone una jerarquía en el Corán que privilegia a los capítulos y versículos que configuran a una humanidad unida en su condición humana, respetuosa de los Derechos Humanos, animada por la búsqueda del saber, de la justicia y solidaridad. Esta perspectiva de trabajo, que concluye en la compatibilidad entre el Islam y los Derechos Humanos modernos y universales (por lo menos en teoría) es importante también cuando de “Ijtihad” se trata: la interpretación, el razonamiento independiente no puede derogar a la Letra del Corán sino intervenir en sus “blancos” y “silencios”. El distingo “cualitativo” dentro del Texto amplia el rayo de intervención del Ijtihad.
El feminismo islámico, que empieza a contar con sus teólogas y teóricas, abarca una reevaluación global del “corpus” religioso. Reinstala igualmente la centralidad del Corán y procede a su análisis textual: “No podéis establecer el espíritu del Corán si no trabajéis con la letra del Corán. No podéis verdeadamente separar la letra del espíritu. El espíritu debe ser reconstruido con la utilización de las palabras”. Riffat Hassan, pionera, teóloga pakistaní que vive en Estados Unidos, consigue por ejemplo desvelar con esta metodología los fundamentos semánticos del ya citado Versículo sobre la supremacía masculina, demostrando que el árabe antiguo no refiere al “hombre gobernante” y por tanto a la “mujer gobernada” (y sometida a la tutela masculina) sino al “hombre sostén de familia” y por tanto a la división sexual – y social- del trabajo. Añade a ello la necesidad de un estudio crítico de las otras fuentes del Islam, Hadith y Hechos del Profeta (la Sunna), que fundamentan y legitiman la Shari’a. Los Hadith – y otros aspectos de la Tradición – se han impuesto a veces como “gafas de lectura” obviamente en contra del Libro sagrado. El mejor ejemplo – con mayores repercusiones en la percepción y estatuto inferior de la mujer - es cómo el mito de la Creación ha sido integrado por los musulmanes: Eva (Hawa en árabe) nacida de la costilla de Adán y llevando la responsabilidad del “pecado original” (Génesis 2, el pecado original y la caída). No hay referencia a Hawa en el Corán y el Adán (adama, de la palabra “tierra” en hebreo) del Corán es asexuado y genérico (bashar, el inhsan, “la gente”, la “humanidad” en árabe) en todos los versículos que tienen que ver con la creación de la Humanidad.
La “interiorización” por parte de los musulmanes del mito de Hawa salida de la costilla de Adán (creada del hombre para servir el hombre) ha tenido por vector unos Hadith y la intervención de primeros comentaristas del Islam. También la responsabilidad en el pecado “original” no es de Hawa sino del Adán del Corán (S. XX.V.120-121) o de “ellos” (S.III. V. 36, S.VII.V20-24).
Así como se demostró con las otras “Religiones del Libro” (en las palabras del Corán: Judaísmo y Cristianismo reconocidos como emparentados) es a partir del cuestionamiento del mito de la creación y del pecado original que se ha podido arrastrar las justificaciones teológicas a la dominación patriarcal /masculina y a la supuesta “naturaleza” débil, perversa y corruptora de la Mujer.
6.Con la “niña del Escorial” también aquí en España hemos podido oír opiniones muy cerradas sobre el pañuelo como “símbolo de la sumisión” de las mujeres musulmanas, Una jovencita de 13 años no estaba admitida a estudiar si no se quitaba el pañuelo. Tuve que implicarme personalmente en la defensa del derecho de Fátima a estudiar sin que le sea impuesta una condición que no contempla ni el orden constitucional español, ni la ley y reglamentación relativa a la educación obligatoria. Eso era el criterio fundamental, en un contexto – los años 2001 /2002 - donde la inmigración era objeto de ataques y manipulaciones que justificaban el endurecimiento de la Ley de Extranjería, la deshumanización del trato a numerosos inmigrantes y las opciones ideológicas a favor de “inmigrantes integrables”, en primer lugar por tener la misma religión que los españoles. El segundo aspecto muy importante para mí había sido comprobar que el padre de Fátima tampoco no condicionaba los estudios de Fátima al uso del pañuelo para salir de casa y que ella misma revindicaba llevarlo.
El tercero elemento que me preocupaba particularmente era de explicar el pañuelo, sin legitimarlo y sobre todo sin convocar por ello referencias religiosas sino tradiciones, usos y costumbres que, por supuesto, incluyen las percepciones y vivencias de la religión, dentro de un conjunto de valores y normas socialmente dominantes y en el mismo tiempo graduadas por las pertenencias sociales (espacios urbanos, rurales; clases sociales, tipo de familias... Lo que más adelante llamaré “subcontexto”) de la gente que los interioriza, los modula, los rechaza.
Era por una parte trasmitir fielmente lo que pasaba en esta humilde casa del Escorial: una esposa que pasó muchos años sin su marido emigrado, Fátima y sus hermanos, todos muy recientemente llegados de una parte rural del Norte marroquí. Y por otra parte dejar muy claro las demarcaciones con todos estos movimientos que, con fines esencialmente políticas, transforman el uso del pañuelo por parte de las mujeres en criterio de demarcación entre “musulmanas” y “incrédulas”; y a las propias mujeres tapadas en pruebas de su influencia política y dominio social. Y así lo entendieron algunos, en particular estas militantes islamistas que saludaron la defensa de Fátima y me reprocharon no haber evocado la obligación coránica de taparse la cabeza. Y el resto de este cuerpo que por ser femenino “provoca” a los hombres y les distrae de la moral y prescripciones religiosas. Aquí planea, otra vez, la sombra de Hawa, interviene la interiorización de la visión patriarcal de la relación entre sexos (la mujer lleva el honor de la familia, el hombre defiende su honor vigilando a la mujer) y aparece otro ejemplo de lectura “literal” y orientada de los versículos que tratan del comportamiento de los/ as musulmanes.
Existe por supuesto un fundamento religioso en llevar el pañuelo o velo (Hijab) y es generalmente de este que se revindican las mujeres que afirman haberlos elegido libremente, por convicción.
El término “Hijeb” aparece inicialmente en el Versículo 53 de la Sourat 33 y refiere a la “cortina” detrás de la cual es más “puro” hablar con las esposas del Profeta si uno está de visita en su casa. Pero ambossexos
estánconcernidosporlos Versículos 30-31 de la Sourat 24 que habla de “modestia” en las actitudes, precisa que las mujeres “deben tapar su pecho con su Khimar” (vestimenta larga) y describe al pudorcomo virtud. El otro Versículo (59 de la Sourat 33) habla directamente de las mujeres, en los siguientes términos.
“O Profeta, di a tus esposas e hijas y a las mujeres creyentes que deben llevar sus ropas exteriores (Djelbeb) para cubrir su persona. Es para ellas la mejor manera de hacerse (re)conocer y no estar ofendidas (agredidas) (...)”
Con la lectura “literal” de estos versículos se puede extrapolar la “obligación” de taparse. Muchas musulmanas consideran que sí. Pero ¿cómo?: Khimar, Djelbeb, Hijeb... Todas estas variaciones coránicas, que reenvían además a maneras de vestir y vivir en la Península arábiga del Siglo VII – con supongo el mismo sol ardiente del desierto de hoy – han desaparecido, dando lugar no solamente a “ortodoxias” en el vestir femenino (desde el sencillo pañuelo hasta el Burka ocultando incluso el rostro) sino también a la construcción de neologismos que distinguen entre las musulmanes conformes e “impúdicas” (mutahadjibete: las que llevanel Hijeb y mutahabirete: las que van desnudas). Son los hombres los que pasan la consigna: un poder masculino que ha dominado la Historia política, social así como la representación, interpretación, codificación y difusión de la religión. Y es otra vez un Hadith que servirá de base a la supuesta obligación para las musulmanas de disimular el pelo y enseñar únicamente del cuerpo, la cara y las manos.
Históricamente, la cuestión del “velo” parece haber intervenido en un contexto muy conflictivo donde el Profeta estaba atacado por algunos musulmanes y sus mujeres acosadas en la calle. De hecho la Surat 33 contiene otros versículos que “defienden” al Profeta.
Otras referencias al contexto ponen de relieve la intervención del “velo” como prenda que permitía a las musulmanas distinguirse de las otras mujeres (esclavas, prostitutas que iban con el pecho descubierto), mostrar que habían accedido al nuevo estatuto concedido por el Islam y conseguido el debido respeto. Muchas explicaciones convergen en este carácter “distintivo” del velo. Dentro del Islam, varios enfoques progresistas defienden otras maneras de conseguir “distinción” y respeto: el saber, la responsabilidad... Otros comparan las épocas: “el velo” inicial era señal de liberación de la mujer y por haberse convertido a menudo en símbolo de su sometimiento no corresponde al espíritu del Corán y debe desaparecer. En todo caso, los propios Versículos, con sus referencias a la movilidad de las mujeres, poco tienen que ver con las ulteriores ampliaciones patriarcales del concepto a las limitaciones de los movimientos y espacios accesibles a las mujeres.
Desde las ciencias sociales se ha demostrado ampliamente que ni el individuo, ni el grupo poseen siempre las razones que les hacen actuar. Pero y en relación con estas franjas de mujeres que se tapan por convicción, hay aspectos que me gustaría destacar y que matizan esta percepción occidental del velo como marca de la opresión y símbolo de la sumisión de las mujeres árabes y musulmanas.
Empezaré por recordar como, en el mundo árabe y musulmán también se ha jugado con esta “simbólica” del velo en las decisiones y demostraciones de modernización: Kamal Attaturck, fundador de la republica Turca, al inicio del siglo XX desveló a las mujeres y prohibió el uso del pañuelo / velo. Lo hizo también el Imperador (Shah) de Irán, y el Presidente Bourguiba de Tunes que lo evacuo de las Universidades... En Turquía ha vuelto a aparecer, como señal de hostilidad política a los gobernantes y dentro de las inmigraciones turcas en Europa ha estado siempre presente y valorado como una posibilidad democrática denegada en el país de origen. En Irán, también ha sido expresión pública de rechazo del régimen del Shah antes de convertirse en una obligación estrictamente vigilada por los “guardias de la revolución Islámica”. Quiero decir con ello que lejos de ser estático, el velo/ pañuelo puede contener varios significados y acompañar varios comportamientos y mensajes. En Argel, por ejemplo, a mediados de los años 1950, en plena guerra de liberación, las autoridades coloniales que ponían en marcha un “plan de desarrollo” con la intención de descartar el acceso del país a la independencia, desvelaron en un acto público a mujeres así rescatadas del “arcaísmo” musulmán. Las universitarias argelinas que no lo llevaban lo hicieron o mejor dicho respondieron a la maniobra con estos velos que llevaban sus madres, abuelas... Varios años después, a ellas, sus hijas y nietas se les ha quemado la cara con ácido (final de los años 70), golpeada (años 80), degollada (años 90 y 2000) por negarse a llevar una prenda sinónima, en este subcontexto, de regresión y opresión. En otros subcontextos más tradicionalistas, el uso del “Hijeb” ortodoxo – el pañuelo que cubre la cabeza, el cuello y suele acompañarse de vestidos que disimulan las formas del cuerpo – ha incrementado la libertad de movimiento de las mujeres. Han sido más numerosas en acceder a la universidad, al trabajo, a la participación social y política..., utilizando en contra del padre, del hermano mayor, del marido y de las mentalidades patriarcales su condición de musulmana sometida a una única autoridad y temor (y ley): la de Dios. Pero, y a mi parecer, esta percepción de Dios reconduce los resortes de la relación entre “patriarcado” (autoridad) y “mujer” (temor) y valida interpretaciones del Islam que han llevado a esta dogmatización esterilizante y regresiva anteriormente evocada.
Como responsable del Área de la Mujer de la Asociación de Trabajadores e Inmigrantes Marroquíes en España, me ha tocado redactar en marzo de 2001 la propuesta de ponencia “Mujer Inmigrante Magrebí” sometida a enmiendas de l@s socios de la asociación y al veredicto de l@s delegad@s del cuarto congreso estatal de la asociación. Es de este proceso – como aportación de l@s soci@s - que ha salido una de las orientaciones de actuación incluida en la Resolución “Mujer Inmigrante Magrebí” y que consiste, y cito el texto, en trabajar para: “organizar un Congreso de la Mujer, en el que se puedan reconciliar el discurso femenino occidental y el discurso femenino magrebí, estableciendo un diálogo que favorezca la Ínter comprensión”. Tenemos aquí un eco de como se ha vivido, en nuestra inmigración, las polémicas consecutivas al pañuelo que lleva Fátima.
El pañuelo, lo hemos visto, reenvía a un espacio geográfico – civilizacional, a una vivencia religiosa y cultural que globalmente da la espalda a las cuestiones de libertades y derechos de la persona, y por supuesto de las mujeres. Pero las que luchan por ellos, las que los conquistarán o sencillamente beneficiarán de la debilitación del autoritarismo político y del patriarcado que dominan nuestro espacio pueden, si así lo entienden, llevar pañuelo o no llevarlo. Respetamos las estrategias, las elecciones, incluso los “errores” de las mujeres, desde la solidaridad y una actitud ofensiva para el cambio de las relaciones de poder entre géneros. Y haciéndolo cuestionamos por supuesto todo un ordenamiento político, económico, social y ideológico que nos sobredetermina a todas como mujeres.
Desde el feminismo hubo muchas actitudes intransigentes oponiéndose a que, con la integración de Fátima, la escuela pública española aceptara esta opresión de la mujer simbolizada por el pañuelo. Era como la expresión de un olvido etnocéntrico: desde sus recientes ascensos en libertad individual, estándares sociales y igualdad de género, mujeres miraban a otras olvidándose de los pasos necesarios y seguramente universales que llevan a ello: la escuela, el trabajo, el acceso al espacio público, la participación ciudadana y política...
El núcleo de la cuestión es que, para nadie y nunca más, ser musulmana e identificada como tal, tenga como significado la carencia de autonomía y derechos. Creo que frivolizar el uso del pañuelo y debilitar su carga simbólica participa de este objetivo.


Malika AbdelazizPeriodista, ex - coordinadora del Área de la Mujer de ATIME

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Cuál es la diferencia entre un cerebro y un computador? ¿Pueden pensar los computadores?



La diferencia entre un cerebro y un computador puede expresarse en una sola palabra: complejidad.
El cerebro de los grandes mamíferos es, para su tamaño, la cosa más complicada que conocemos. El cerebro humano pesa unos 1.350 gramos, pero en ese kilo y medio corto hay diez mil millones de neuronas y cientos de miles de millones de otras células menores. Estos miles y miles de millones de células están conectadas entre sí en una red enormemente compleja que sólo ahora estamos empezando a desenmarañar.
Ni siquiera el computador más complicado construido hasta ahora por el hombre puede compararse en complejidad con el cerebro. Las conexiones y componentes de los computadores ascienden a miles, no a miles de millones. Es más, los conmutadores de un computador son sólo dispositivos on-off, mientras que las células cerebrales poseen ya de por sí una estructura interna enormemente compleja.
¿Pueden pensar los computadores? Depende de lo que entendamos por "pensar". Si resolver un problema matemático es "pensar", entonces los computadores "piensan", y además mucho más deprisa que el hombre. Claro está que la mayoría de los problemas matemáticos se pueden resolver de manera bastante mecánica, repitiendo una y otra vez ciertos procesos elementales. Y eso lo pueden hacer incluso los computadores más sencillos que existen hoy día.
A menudo se ha dicho que los computadores sólo resuelven problemas porque están "programados" para resolverlos. Que sólo pueden hacer lo que el hombre quiere que hagan. Pero hay que recordar que los seres humanos tampoco pueden hacer otra cosa que aquello para lo que están "programados". Nuestros genes nos "programan" en el momento en que se forma el huevo fertilizado, quedando limitadas nuestras potencialidades por ese "programa".
Ahora bien, nuestro programa es de una complejidad tan superior, que quizá prefiramos definir la palabra "pensar" en función de la creatividad que hace falta para escribir una gran comedia o componer una gran sinfonía, concebir una brillante teoría científica o un juicio ético profundo. En ese sentido, los computadores no pensar, ni tampoco la mayoría de los mortales.
Está claro, sin embargo, que un computador al que se le dotase de suficiente complejidad podría ser tan creativo como el hombre. Si se consiguiera que fuese igual de complejo que el cerebro humano, podría ser el equivalente de éste y hacer exactamente lo mismo.
Suponer lo contrario sería suponer que el cerebro humano es algo más que la materia que lo compone. El cerebro está compuesto de células en un cierto orden, y las células están constituidas por átomos y moléculas en una determinada disposición. Si hay algo más, jamás se han detectado signos de su presencia. Duplicar la complejidad material del cerebro es, por consiguiente, duplicar todo cuanto hay en él.
¿Pero hasta cuándo habrá que esperar para construir un computador suficientemente complejo como para reproducir el cerebro humano? Quizá no tanto como algunos piensan. Puede que, mucho antes de llegar a un computador igual de complejo que el cerebro, consigamos construir otro lo bastante complejo como para que diseñe un segundo más complejo que él. Este segundo computador podría diseñar otro aún más complejo, y así sucesivamente.
Dicho con otras palabras, una vez superado cierto punto los computadores toman las riendas en sus manos y se produce una "explosión de complejidad". Al cabo de muy poco podrían existir computadores que no sólo igualasen al cerebro humano, sino que lo superaran. Y luego ¿qué? El caso es que la humanidad no está distinguiéndose demasiado en la administración de los asuntos terrestres. Puede que llegue el día en que tengamos que hacernos humildemente a un lado y dejar las cosas en manos de quien las sepa llevar mejor. Y si no nos hacemos a un lado, es posible que llegue el Supercomputador y nos aparte por las malas.

Otra clase magistal del genial Isaac Asimov.

martes, 9 de febrero de 2010

A vueltas con la vida...



Sé que es un tema recurrente, pero no por ello deja de perder nunca un ápice de actualidad (al menos para mí).

Me refiero al tema de la vida (o los sistemas vivos, como puntualizaría un tocayo coetáneo mío).

¿Qué es la vida?, ¿Toda la vida está basada en la química del carbono?, ¿Existirán formas vivas exóticas en otros lugares del universo?, ¿Qué es la muerte?, ¿Tiene algún sentido todo esto?.

Para intentar dar respuesta a toda esta serie de preguntas, nada mejor que echar mano de las explicaciones que daba Isaac Asimov en su libro "100 preguntas básicas sobre la ciencia", allá por el año 1973, pero cuya lógica aplastante sigue siendo igual de esclarecedora en la actualidad.

Y para ello trascribo literalmente un "remix" de tres de los capítulos de dicho libro:


"Todos los seres vivientes, desde la célula más simple hasta la sequoia más grande, contienen agua, y además como la molécula más abundante, con mucho. Inmersas en el agua hay moléculas muy complejas, llamadas proteínas y ácidos nucleicos que al parecer son características de todo lo que conocemos por el nombre de vida. Estas moléculas complejas tienen una estructura básica compuesta en cadenas y anillos de átomos de carbono. A casi todos los carbonos van unidos uno o más átomos de hidrógeno. A una minoría, en cambio, van ligadas combinaciones de átomos como los de oxígeno nitrógeno, azufre y fósforo.
Expresándolo con la máxima sencillez podemos decir que la vida, tal como la conocemos, está compuesta de derivados de hidrocarburos en agua.
¿Puede la vida estar compuesta de otra cosa? ¿Existen otros tipos de moléculas que proporcionen la complejidad y versatilidad de la vida, algo distinto del agua que proporcione, sin embargo, las propiedades poco usuales, pero necesarias, que sirven como trasfondo de la vida?
¿Es posible concebir algo parecido al agua que pudiera sustituirla? Las propiedades del, amoníaco líquido son las más afines o las del agua. En un planeta más frío que la Tierra, por ejemplo, Júpiter, donde el amoníaco abunda en estado líquido mientras que el agua está solidificada, puede que sea concebible una vida basada en el amoníaco.
Por otro lado, hay que decir que si el hidrógeno va unido a tantos puntos de la cadena del carbono, es porque es un átomo muy pequeño que se acopla en cualquier lugar. El átomo de flúor es parecido al de hidrógeno en algunos aspectos y casi tan pequeño como él. Así, pues, igual que tenemos una química de los hidrocarburos podemos tener una química de los fluorcarburos, con la única salvedad que éstos son mucho más estables que aquellos. Quizá en un planeta más caliente que la Tierra podría concebirse una vida a base de fluorcarburos.
Pero ¿y en cuanto al átomo de carbono? ¿Existe algún sustituto? El carbono puede unirse a un máximo de cuatro átomos diferentes (que pueden ser también de carbono) en cuatro direcciones distintas, y es tan pequeño que los átomos de carbono vecinos se hallan suficientemente próximos para formar un enlace muy fuerte. Esta característica es la que hace que las cadenas y anillos de carbono sean estables.
El silicio se parece mucho al carbono y también puede unirse a un máximo de cuatro átomos diferentes en cuatro direcciones distintas. El átomo de silicio, sin embargo, es mayor que el de carbono con lo cual las combinaciones siliciosilicio son menos estables que las de carbonocarbono. La existencia de largas cadenas y anillos de átomos de silicio es mucho más improbable que en el caso del carbono.
Lo que sí es posible son largas y complicadas cadenas de átomos en las que alternen el silicio con el oxígeno. Cada átomo de silicio puede unirse a otros dos átomos o grupos de átomos, y este tipo de moléculas se denominan "siliconas".
A la molécula de silicona pueden ir unidos grupos de hidrocarburos o de fluorcarburos, y estas combinaciones podrían resultar en moléculas suficientemente grandes, delicadas y versátiles como para formar la base de la vida En ese sentido sí que es concebible una vida a base de silicio.
Pero ¿existen realmente esas otras formas de vida en algún lugar del universo? ¿O serán formas de vida basadas en una química completamente extraña, sin ningún punto de semejanza con la nuestra? Quizá nunca lo sepamos. "


"Los astrónomos han llegado a ciertas conclusiones acerca de la composición general del universo. Han encontrado, por ejemplo, que un 90% de él es hidrógeno y un 9% helio. El otro 1% está constituido principalmente por oxígeno, nitrógeno, neón, argón, carbono, azufre, silicio y hierro.
Partiendo de ahí y sabiendo de qué manera es probable que se combinen tales elementos, es lógico concluir que la Tierra tenía al principio una atmósfera muy rica en ciertos compuestos de hidrógeno: vapor de agua, amoníaco, metano, sulfuro de hidrógeno, cianuro de hidrógeno, etc. Y también habría un océano de agua líquida con gases atmosféricos disueltos en ella.
Para que se iniciase la vida en un mundo como éste es preciso que las moléculas elementales que existían, al principio se combinaran entre sí para formar moléculas complejas. En general, la construcción de moléculas complicadas de muchos átomos a base de moléculas elementales de pocos átomos requiere un aporte de energía. La luz del: Sol (sobre todo su contenido ultravioleta), al incidir sobre el océano, podía suministrar la energía necesaria para obligar a las moléculas pequeñas a formar otras mayores.
Pero ¿cuáles eran esas moléculas mayores?
El químico americano Stanley L. Miller decidió en 1952 averiguarlo. Preparó una mezcla de sustancias parecida a la que, según se cree, existió en la primitiva atmósfera terrestre, y se cercioró que era completamente estéril. Luego la expuso durante varias semanas a una descarga eléctrica que servía como fuente de energía. Al final comprobó que la mezcla contenía moléculas algo más complicadas que aquéllas con las que había comenzado. Todas ellas eran moléculas del tipo que se encuentran en los tejidos vivos y entre ellas había algunos de los aminoácidos que son los bloques fundamentales de unos importantes compuestos: las proteínas.
Desde 1952 ha habido muchos investigadores, de diversos países, que han repetido el experimento, añadiendo detalles y refinamientos. Han construido diversas moléculas por métodos muy distintos y las han utilizado luego como punto de partida de otras construcciones.
Se ha comprobado que las sustancias así formadas apuntan directamente hacia las complejas sustancias de la vida: las proteínas y los ácidos nucleicos. No se ha hallado ninguna sustancia que difiera radicalmente de las que son características de los tejidos vivos.
Aún no se ha conseguido nada que ni por un máximo esfuerzo de imaginación pudiera llamarse viviente, pero hay que tener en cuenta que los científicos están trabajando con unos cuantos decilitros de líquido, durante unas cuantas semanas cada vez. En los orígenes de la Tierra, lo que estaba expuesto al Sol era un océano entero de líquido durante miles de millones de años.
Bajo el azote de la luz solar, las moléculas del océano fueron haciéndose cada vez más complejas, hasta que en último término surgió una que era capaz de inducir la organización de moléculas elementales en otra molécula igual que ella. Con ello comenzó y continuó la vida, evolucionando gradualmente hasta el presente. Las formas primitivas de "vida" tuvieron que ser mucho menos complejas que las formas más simples de vida en la actualidad, pero de todos modos ya eran bastante complejas. Hoy día los científicos tratan de averiguar cómo se formó esa singular molécula que acabamos, de mencionar.
Parece bastante seguro que la vida se desarrolló, no como un milagro, sino debido a la combinación de moléculas según una trayectoria de mínima resistencia. Dadas las condiciones de la Tierra primitiva, la vida no tuvo por menos de formarse, igual que el hierro no tiene por menos que oxidarse en el aire húmedo. Cualquier otro planeta que se parezca física y químicamente a la Tierra desarrollaría inevitablemente vida, aunque no necesariamente inteligente. "


"Parece una pena tener que envejecer y morir, pero evidentemente es inevitable. Los organismos como el nuestro están efectivamente diseñados para envejecer y morir, porque nuestras células están "programadas" por sus genes para que vayan experimentando gradualmente esos cambios que denominamos envejecer.
¿Qué propósito puede tener el envejecimiento? ¿Puede ser beneficioso?
Veamos. La propiedad más sorprendente de la vida, dejando aparte su propia existencia, es su versatilidad. Hay criaturas vivientes en la tierra, en el mar y en el aire, en los géiseres, en los desiertos, en los desiertos, en la jungla, en los desiertos polares... en todas partes. Incluso es posible inventar un medio corno los que creemos que existen en Marte o en Júpiter y encontrar formas elementales de vida que lograrían sobrevivir en esas condiciones.
Para conseguir esa versatilidad tienen que producirse constantes cambios en las combinaciones de genes y en su propia naturaleza.
Al dividirse un organismo unicelular, cada una de las dos células hijas tiene los mismos genes que la célula original. Si los genes se transmitieran como copias perfectas, la naturaleza de la célula original jamás cambiaría por mucho que se dividiera, y redividiera. Pero la copia no siempre es perfecta; de vez en cuando hay cambios fortuitos ("mutaciones"), de modo que de una misma célula van surgiendo poco a poco distintas razas, variedades y, finalmente, especies ("evolución"). Algunas de estas especies se desenvuelven mucho mejor, en un medio dado que otras, y así es como las distintas especies van llenando los diversos nichos ecológicos de la Tierra.
Hay veces que los organismos unicelulares intercambian entre sí porciones de cromosomas. Esta primitiva versión del sexo origina cambios de las combinaciones de genes, acelerando aún más los cambios evolutivos. En los animales pluricelulares fue adquiriendo cada vez más importancia la reproducción sexual, que implica la cooperación de dos organismos. La constante producción de descendientes, cuyos genes son una mezcla aleatoria de algunos del padre y otros de la madre, introdujo una variedad superior a lo que permitían las mutaciones por sí solas. Como resultado de ello se aceleró considerablemente el ritmo de evolución; las distintas especies podías ahora extenderse más fácilmente y con mayor rapidez dentro de nuevos nichos ecológicos o adaptarse mejor a los ya existentes a fin de explotarlos con mejor rendimiento.
Vemos, pues, que la clave de todo esto fue la producción de descendientes, con sus nuevas combinaciones de genes. Algunas de las nuevas combinaciones eran seguramente muy deficientes, pero no durarían mucho. De entre las nuevas combinaciones, las más útiles fueron las que "llegaron a la meta" y engrosaron la competencia. Pero para que este sistema funcione bien es preciso que la vieja generación, con sus combinaciones "no mejoradas" de genes, desaparezca de la escena. No cabe duda que los viejos morirían tarde o temprano en accidente o debido al desgaste general de la vida, pero es mucho más eficaz que el proceso venga acelerado por otro lado.
Aquellas especies en las que las generaciones antiguas poseyeran células diseñadas para envejecer serían mucho más eficientes a la hora de deshacerse de los vejestorios y dejar el terreno expedito para los jóvenes. De este modo evolucionarían más rápido y tendrían más éxito. La desventaja de la longevidad está a la vista. Las sequoias y los pinos están casi extinguidos. El longevo elefante no tiene ni de lejos el éxito de la efímera rata; y lo mismo diríamos de la vetusta tortuga comparada con el lagarto.
Para bien de las especies (incluida la humana) lo mejor es que los viejos se mueran para que los jóvenes puedan vivir. "




Lecciones magistrales de un gran ser pensante, sin duda.

lunes, 8 de febrero de 2010

Satélites artificiales


¿Alguna vez te has sentido observado/a?
Pues tal vez no fuera ningún dios sobrenatural quien lo hiciera, sino humanos con tecnología actual desarrollada gracias al avance del conocimiento científico.
Y hasta aquí puedo leer, pero...

Una imagen vale más que mil palabras:




Puedes pinchar sobre la imagen para ampliarla.

Así que a partir de ahora si sientes que alguien te observa, sólo mira hacia arriba y saluda ;-)

viernes, 29 de enero de 2010

¿Eres capaz de leerlo?

Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.
El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.
¡Presnoamelnte, esto me preace icrneilbe!

¡Tnatos aoñs de colgeio a la mrieda!
¿Cómo era eso de: la "m" con la "a", ma...?

lunes, 11 de enero de 2010

Lección de filosofía

Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomo un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.

Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno.

Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si, así que el profesor tomo una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf. El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que si. Luego...el profesor tomo una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor pregunto nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'si' unánime. El profesor enseguida agrego 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión.



Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:
'QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA'.

Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, los hijos, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto, etc. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas.

Si ponemos la arena primero en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.

Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Juega con tus hijos, ve con tu pareja a cenar, practica tu deporte o afición favorita. Siempre habrá tiempo para limpiar la casa y reparar la llave del agua. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan. Establece tus prioridades, el resto es solo arena.

Uno de los estudiantes levantó la mano y pregunto que representaba el café. El profesor sonrió y dijo: Que bueno que lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa cuanto de ocupada puede parecer tu vida, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo.

Cuando las cosas en la vida parecen demasiadas….Cuando 24 horas al día no son suficientes....Recuerda el frasco de mayonesa y el café.



¡Que pases un buen día!

martes, 5 de enero de 2010

¿Blasfemando ando...?




En apoyo a la libertad de expresión y pensamiento en el mundo.