Es increible la destreza y entereza de este héroe pingüenil, esquivando (y bacilando) a un grupo de hambrientas orcas que lo acosan con culinarias intenciones, según parece.
Y se queda más ancho que largo, posando para su público, al más puro estilo hollywoodiense je, je, je ;-D
Manifiesto contra el monopolio moral
-
No existe el pecado original, ni el mandato divino, ni el imperativo
categórico. No hay nada sagrado. Nunca ha habido una edad de oro ni habrá
un fin de ...
Hace 10 meses
No hay comentarios:
Publicar un comentario